¿Reducimos capital antes de fin de año? Alternativas de planificación fiscal en el IRPF

Siguiendo con el análisis  que estamos haciendo en este blog de las principales novedades que trae la Reforma Fiscal en IRPF a partir de 2015, me centraré en este caso en el importante cambio que se va a producir en la fiscalidad de las REDUCCIONES DE CAPITAL CON DEVOLUCION DE APORTACIONES. Expondré brevemente la actual normativa y el texto proyectado para 2015 para acabar con un pequeño ejemplo práctico en el que  se puede ver claramente la diferencia de tributación existente entre la actual redacción y la se prevé que entre en vigor en 2015.

Espero que tras la lectura de este artículo quede claro que, en el caso de optar por realizar una reducción de capital con devolución de aportaciones, ésta debe de hacerse antes de que llegue el 2015.

La actual normativa del IRPF establece en el  art. 33.3.a  

3. Se estimará que no existe ganancia o pérdida patrimonial en los siguientes supuestos:

a)    ……. Cuando la reducción de capital tenga por finalidad la devolución de aportaciones, el importe de ésta o el valor normal de mercado de los bienes o derechos percibidos minorará el valor de adquisición de los valores o participaciones afectadas hasta su anulación. El exceso que pudiera resultar se integrará como rendimiento del capital mobiliario procedente de la participación en los fondos propios de cualquier tipo de entidad, en la forma prevista para la distribución de la prima de emisión, salvo que dicha reducción de capital proceda de beneficios no distribuidos, en cuyo caso la totalidad de las cantidades percibidas por este concepto tributará de acuerdo con lo previsto en el apartado a) del artículo 25.1 de esta Ley. A estos efectos, se considerará que las reducciones de capital, cualquiera que sea su finalidad, afectan en primer lugar a la parte del capital social que no provenga de beneficios no distribuidos, hasta su anulación. 

Es decir, en la reducción de capital con devolución al socio o accionista de aportaciones realizadas, el importe de la devolución o el valor normal de mercado de los bienes o derechos percibidos por el socio minorará el valor de adquisición de los valores afectados hasta su anulación y el exceso que pudiera resultar tributará como rendimiento de capital mobiliario, siempre y cuando la reducción de capital no proceda de reservas capitalizadas.

En el caso de que la reducción de capital proceda de reservas capitalizadas, es decir, la sociedad en su momento amplió capital con cargo a reservas, el importe  percibido será considerado rendimiento de capital mobiliario.

Tras la reforma fiscal se modifica este artículo añadiendo lo siguiente:

En el caso de reducciones de capital cuya finalidad sea la devolución de aportaciones que no procedan de beneficios no distribuidos correspondientes a valores no admitidos a negociación, se considerará rendimiento del capital mobiliario el importe obtenido o el valor de mercado de los bienes o derechos recibidos, con el límite de la diferencia positiva entre el valor de los fondos propios de las acciones o participaciones correspondiente al último ejercicio cerrado con anterioridad a la fecha de la reducción de capital, y su valor de adquisición.

A estos efectos, el valor de los fondos propios a que se refiere el párrafo anterior se minorará en el importe de los beneficios repartidos con anterioridad a la fecha de la reducción de capital, procedentes de reservas incluidas en los citados fondos propios, así como en el importe de la reservas legalmente indisponibles incluidas en dichos fondos propios que se hubieran generado con posterioridad a la adquisición de las acciones o participaciones. El exceso sobre el citado límite minorará el valor de adquisición de las acciones o participaciones.

 Se expone a continuación un ejemplo práctico donde se puede ver claramente la diferencia de tributación existente entre la actual redacción y la se prevé que entre en vigor en 2015.

EJEMPLO PRÁCTICO

Supongamos que D. Bernardo es el socio único de una  S.L.U., que no cotiza en bolsa,  constituida en 2006 y que cuenta a 31/12/2013 con unos fondos propios de 1.500.000 €, formados por un Capital Social de 1.000.000 € y unas reservas acumuladas de 500.000 €. En 2014, el socio único decide realizar una reducción de capital de 400.000 € con devolución de aportaciones. Ello implica que se lleva de la mercantil 400.000 € (supongamos que en dinero) quedando reducido el capital social a 600.000 €.

TRIBUTACION EN 2014

La reducción de capital implica que el importe de la misma minora el valor de adquisición de las acciones de D. Bernardo, las cuales pasan de tener un V.A, = 1.000.000 € a tener un V.A.’= 600.000 €, el cual será el que se debe de tener en cuenta a efectos de futuras transmisiones.

Es decir, D. Bernardo se ha llevado en 2014 un importe de 400.000 € de la sociedad a su patrimonio personal sin tributar en dicho ejercicio, ya que la norma establece un mecanismo de “diferimiento” de la tributación, de forma que se tributará en tanto en cuanto en un futuro se transmitan las participaciones que ostenta en la S.L.U..

En CONCLUSIÓN, esta operación no supone coste fiscal alguno en 2014 siendo el único efecto que el Valor de Adquisición de las participaciones, a efectos de futuras transmisiones, ha pasado a ser de 600.000 €

TRIBUTACION A PARTIR DE 2015

Supongamos ahora el mismo caso pero en 2015. Es decir, las reservas acumuladas hasta 31/12/2014 ascienden a 500.000 € y se plantea realizar en 2015 una reducción de capital de 400.000 €.

Establece el texto proyectado que “se considerará rendimiento del capital mobiliario (RCM) el importe obtenido o el valor de mercado de los bienes o derechos recibidos, con el límite de la diferencia positiva entre el valor de los fondos propios de las acciones o participaciones correspondiente al último ejercicio cerrado con anterioridad a la fecha de la reducción de capital, y su valor de adquisición”

 A = Fondos propios 31/12/2014 = 1.500.000 €

B = Valor de adquisición = 1.000.000 €

 Límite RCM = 1.500.000 – 1.000.000 = 500.000 €

 Como en el presente caso el valor de los bienes recibidos por D. Bernardo es de 400.000 €, menor al límite establecido por la norma, los 400.000 € tributarán en 2015 como RCM, tal y como si se tratara de un reparto de dividendos.

 ¿Y si la reducción de capital hubiese sido de 700.000?

En este caso, tributaría como RCM el límite máximo, es decir, 500.000 €, y los restantes 200.000 € minorarían el V.A. quedando éste fijado en 800.000 € a efectos de futuras transmisiones.

 

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